El cliente tenía claro que la nueva oficina debía tener un estilo industrial y desenfadado, con una imagen moderna y muy luminosa.
Con estas directrices, nuestro equipo de Diseño comenzó a pensar un proyecto de diseño de oficina que distribuyese el espacio de la forma más inteligente posible y que se adecuase a las necesidades.
Sobre un local totalmente vacío, y aprovechando como núcleo central un patinillo de instalaciones del propio edificio, se crean dos zonas diferenciadas a partir de este “corazón”:
- Zona de entrada, office y exposición: que funciona como recepción de visitas, atención a clientes, exposición de muestras y productos y showroom.
- Zona de trabajo y servicios: en el entorno más alejado del acceso, al que se llega a través de unos largos pasillos, que ofrece un espacio para trabajo individual y colaborativo, con dos espacios privados separados por mamparas de vidrio.